¿POR QUÉ?



Habitantes del litoral, Entre Ríos, Corrientes y Misiones, vecinos santafesinos, hermanos uruguayos, queridos brasileros, es hora de tomar conciencia de que nosotros, aquí reunidos a la costa de los ríos Uruguay y Paraná, seremos de algún modo los actores principales en el teatro del mundo en un futuro muy cercano. Por eso es que quiero hacerles una pregunta: ¿Cómo imaginas que será el clima dentro de dos años? ¿Cómo proyectas al sol y al calor en la medida que pasa el tiempo? ¿Qué pasaría si la temperatura sigue en aumento año tras año? ¿Habría menos cultivos, menos comida y agua que beber? Y entonces… ¿Qué va a pasar con nuestros ríos cuando el mundo entero ponga sus ojos sobre el agua?
            Si con el paso del tiempo este panorama de sol y calor cada vez peores sigue avanzando y creciendo, el agua se volverá el principal recurso natural necesario para la supervivencia, tanto de los hombres, como de la industria. Toda la costa de los ríos e incluso más allá, tierra adentro del Acuífero Guaraní, serán las principales tierras en disputa. Gente de todas partes emigrará a estas zonas del país, o a donde haya un poquito de agua. Quien no posea acceso a una fuente fija no podrá cultivar la tierra o, peor aún, beber siquiera sin tener que pagar por el servicio, litro a litro. Es de suponer entonces que incluso el valor de los alimentos tocará el cielo con precios nunca vistos. Los más pobres lisa y llanamente morirán de sed y de hambre. 
            Y esto es sólo suponiendo que el calor ha aumentado y el sol raja la tierra y hay sequías en todas partes del mundo. Ahora sumemos a eso la posibilidad de que las Naciones Unidas disponga al litoral como patrimonio de la humanidad, licitando el embotellamiento del agua para abastecer a las naciones desesperadas. El resto lo dejo librado a sus imaginaciones. 
            En fin, lo que quiero decir es que si el sol y el calor aumentan, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Santa Fe, Uruguay y Brasil, estaremos en los ojos del mundo, y que si eso ha de suceder, es mejor que nos encuentre preparados. Poco es lo que podemos hacer para prevenirlo, pero mucho lo que podemos hacer por amortiguarlo. 
            Si Usted cree que el clima volverá a la normalidad por arte de magia, no haga nada, borre este mensaje. Pero si usted piensa que los próximos años serán difíciles de transitar comunique esto a todos sus contactos, sus conocidos, sus amigos y parientes. Arenguemos a los habitantes del litoral a invertir en tierras, aprender a sembrarlas con sus propias manos, a un uso sustentable de las aguas, a construir hogares y refugios con técnicas económicas y ecológicas, a un cambio de vida que nos lleve a tomar conciencia de qué es lo que realmente necesitamos de aquello que el sistema nos hace creer que necesitamos. Y lo que ahora necesitamos, precisamente es desprendernos del consumo y avocarnos a preparar el terreno y nuestras vidas para los profundos y repentinos cambios que todo el litoral va a experimentar dentro de pocos años.
            Necesitamos unirnos, intercambiar información, enseñarnos los unos a los otros a trabajar la tierra y obtener de ella lo esencial para la supervivencia con un mínimo de recursos a mayor beneficio de todos los habitantes actuales y de los que, en grandes cantidades, vendrán  a compartir con nosotros los Ríos Uruguay y Paraná.